XXVII — Partidos verdaderamente democráticos
Chapitre XXVII
PARTIDOS VERDADERAMENTE DEMOCRÁTICOS
Un partido político que pretende representar al pueblo pero funciona internamente como una monarquía es una estafa. ¿Cómo confiar en una organización para defender la democracia si no la practica ella misma?
27.1 — El diagnóstico: partidos bloqueados
Demasiados partidos funcionan según un modelo centralizado. Un líder, un círculo cercano, militantes reducidos al rol de comparsas. Las candidaturas se deciden arriba. Las orientaciones se imponen. La contradicción se castiga. El partido se convierte en propiedad de un hombre o un clan.
Este modelo produce electos que no deben nada a sus electores y todo a su líder de partido. Votan como se les dice. No representan a nadie.
27.2 — La exigencia: democracia interna como condición
Para ser reconocido y poder presentar candidatos a las elecciones, un partido debe respetar reglas de funcionamiento democrático:
- Elección del dirigente por el conjunto de afiliados, por sufragio directo, a intervalos regulares. Sin presidencia vitalicia, sin reelección automática
- Candidaturas decididas por los afiliados de la circunscripción concernida, no por un comité central. Los militantes locales eligen su candidato
27.3 — El voto fluido interno, estrictamente igualitario
El sistema de revocación permanente se aplica también dentro de los partidos. Cada afiliado puede, en cualquier momento, retirar su apoyo al dirigente o a los responsables electos del partido. Si se alcanza el umbral de revocación, se desencadena una nueva elección.
Pero a diferencia del sistema nacional, el voto interno en los partidos es estrictamente igualitario: una persona, un voto. Sin ponderación censitaria.
¿Por qué? Porque un rico no debe poder capturar un partido pesando más que los demás afiliados. El partido es una asociación de ciudadanos iguales, no una sociedad por acciones. El dinero da peso en las decisiones presupuestarias del Estado — es lógico, es el dinero de los contribuyentes. Pero el dinero no debe dar peso en las decisiones internas de un partido — sería corrupción.
Derecho de tendencia: las corrientes internas pueden organizarse, expresarse, proponer orientaciones alternativas. El debate interno está protegido, no reprimido.
Transparencia financiera: las cuentas del partido son públicas, las fuentes de financiación identificables, los gastos rastreables.
Procedimientos de exclusión regulados: no se puede excluir a un afiliado sin motivo grave y sin procedimiento contradictorio. El desacuerdo político no es motivo de exclusión.
27.4 — El control
Una autoridad independiente verifica el respeto de estas reglas. Un partido que no se ajusta pierde su acreditación y no puede presentar candidatos con su etiqueta.
No es un atentado a la libertad de asociación. Nadie impide crear un movimiento centralizado. Pero ese movimiento no puede pretender el estatus de partido político y las ventajas que conlleva.
27.5 — La coherencia
No se puede exigir democracia en el Estado y tolerar la autocracia en los partidos. Los partidos son la antesala del poder. Si están corrompidos por el culto al líder, corrompen la democracia que pretenden servir.
Un sistema verdaderamente democrático lo es en todos los niveles: en las instituciones, en los partidos, en los cuerpos intermedios.
27.6 — Estudio de caso (ejemplo empírico): La Parteiengesetz alemana (1967-presente)
Alemania es el país que regula más estrictamente el funcionamiento interno de los partidos políticos [130][131]. La Ley Fundamental (artículo 21) exige que la organización interna de los partidos sea conforme a los principios democráticos, y la Parteiengesetz (ley de partidos) de 1967 detalla estas exigencias.
Lo que ha funcionado
Democracia interna obligatoria. Los estatutos de cada partido deben prever la elección de dirigentes por los afiliados, congresos regulares y procedimientos de exclusión equitativos [130]. Los partidos autoritarios son jurídicamente imposibles.
Transparencia financiera. Los partidos deben publicar cuentas detalladas, identificando donantes por encima de 10.000 € y declarando todos los gastos. Las infracciones se castigan con la pérdida de financiación pública [131].
Protección de derechos de afiliados. Un afiliado no puede ser excluido sin procedimiento contradictorio. Puede impugnar su exclusión ante tribunales civiles. El desacuerdo político no basta para justificar una exclusión.
Pluralismo garantizado. Los partidos no pueden prohibir corrientes internas. El debate está protegido por ley.
Estabilidad del sistema partidista. El sistema de partidos alemán es uno de los más estables de Europa. Las grandes formaciones (CDU, SPD, Verdes, FDP) tienen estructuras democráticas funcionales.
Lo que plantea problemas
Aplicación desigual. Los partidos respetan la letra de la ley pero no siempre el espíritu. Las direcciones salientes a menudo controlan los congresos, las candidaturas se negocian en los pasillos [131].
Burocratización. Las exigencias legales crean pesadez administrativa. Los partidos pequeños tienen dificultades para conformarse a todas las obligaciones.
Sin revocación permanente. La ley impone elecciones regulares, pero sin mecanismo de revocación continua entre dos congresos. Un dirigente impopular puede permanecer en su puesto hasta el siguiente escrutinio interno.
Financiación pública dominante. Los grandes partidos dependen de financiación pública (vinculada a resultados electorales). Esto crea una barrera de entrada para nuevos movimientos.
Control ex post, no ex ante. Los tribunales intervienen después de violaciones, no antes. Un partido puede funcionar de manera no democrática durante años antes de ser sancionado.
Lo que conservamos del modelo alemán
- La obligación constitucional de democracia interna
- La transparencia financiera con publicación de cuentas y donantes
- La protección de derechos de afiliados contra exclusión arbitraria
- El control por una autoridad (tribunales o autoridad independiente)
Lo que mejoramos
- Revocación permanente interna: nuestro sistema extiende el mecanismo de revocación a dirigentes de partidos, no solo elecciones periódicas
- Sin financiación pública: los partidos se financian por sus afiliados y donantes, no por el Estado. Sin barrera de entrada para nuevos movimientos
- Candidaturas locales obligatorias: los candidatos son elegidos por afiliados de la circunscripción, no negociados en la cúpula
- Control preventivo: la autoridad verifica estatutos antes de la acreditación, no solo después de violaciones
Lo que no adoptamos
- La financiación pública de partidos: fuente de dependencia y barrera de entrada
- Las elecciones internas solo periódicas: nuestra revocación permanente es más exigente
- La tolerancia de arreglos de pasillo: nuestro sistema impone candidaturas locales transparentes