XXXIII — Pasar A La acción
Chapitre XXXIII
PASAR A LA ACCIÓN: LA TRANSICIÓN
Todo esto es bello sobre el papel. Pero ¿cómo pasar del sistema actual a este? ¿Cómo desmantelar un Estado obeso sin provocar colapso?
33.1 — El modelo Milei
Javier Milei, en Argentina, mostró que es posible. Fue elegido sobre programa de reducción radical del Estado. Y lo aplica.
Los principios:
- Cortar en vivo inmediatamente, sin “progresividad” que se estanca
- Comunicación directa con el pueblo para cortocircuitar intermediarios hostiles
- Asumir caos transitorio como precio de libertad recuperada
- Competencia monetaria de facto (dolarización)
Figure 33.2 — Fases de la transición
33.2 — El requisito previo: la red primero
Antes de cortar, debe haberse establecido al menos subconjunto mínimo de colectividades autónomas — estructuras de reinserción autofinanciadas. Esto suaviza caos transitorio: personas que pierden empleo público tienen inmediatamente red donde aterrizar. No se las arroja al vacío. La transición es brutal, pero no cruel. Orden de reformas importa: es dependencia del sendero [13] — ciertas secuencias abren posibilidades, otras las cierran.
33.3 — Asumir el dolor
La transición será dolorosa. Empleos públicos desaparecerán. Subsidios cesarán. Hábitos se sacudirán. Es inevitable.
Pero el dolor será corto si se asume francamente. Será interminable si se pospone. La elección no es entre dolor y ausencia de dolor. Es entre dolor breve y dolor crónico.
33.4 — Suavizar la transición: la cesión de activos públicos
La transición sigue siendo operación difícil. Medio de suavizarla: vender activos públicos que ya no corresponden al rol soberano del Estado. Escuelas, puertos, aeropuertos, empresas públicas, participaciones del Estado, ciertos hospitales, cuarteles de bomberos, edificios administrativos — todo lo que no es estrictamente necesario para funciones soberanas puede cederse.
No es malbaratar platería. Es consecuencia lógica del recentrado del Estado en sus funciones esenciales. Estos activos no se “venden para hacer dinero” — se transfieren al sector privado porque ya no tienen lugar en Estado soberano. El dinero recuperado sirve para reembolsar deuda pública y financiar diferencial de transición de pensiones (ver Apéndice F).
No malbaratar: tomarse tiempo. Venta precipitada equivaldría a ceder activos a precio de saldo. Se necesitan varios años para obtener precio correcto: evaluación rigurosa, puesta en competencia de adquirentes, condiciones de mercado favorables. Calendario debe dictarlo interés público, no urgencia presupuestaria.
Validación popular obligatoria. Cada cesión de activo significativo debe validarse por referéndum. Transición será oportunidad inmejorable para quienes quisieran aprovecharse indebidamente — favoritismo, corrupción, amiguismo. Solo control popular directo puede garantizar que ventas se hacen en interés general y a precio justo [107].
El mecanismo:
- Estado identifica activos a ceder (todo lo que no es soberano)
- Cada activo es evaluado por expertos independientes
- Licitación pública es lanzada, con transparencia total
- Elección del adquirente se somete a referéndum (voto censitario, es cuestión presupuestaria)
- Si referéndum rechaza, se relanza con nuevo pliego de condiciones o se esperan mejores condiciones
El impacto en deuda. Simulaciones del Apéndice F (un simulador completo está disponible) muestran que venta de activos representando alrededor de 25% del PIB permite pasar deuda pública de 104% a 79% desde primer año. Para país como Bélgica, reducir deuda 25 puntos en una sola operación es casi inaudito — ninguna política de austeridad clásica podría lograrlo.
El efecto en intereses. Esta reducción masiva de deuda tiene efecto inmediato: intereses de deuda disminuyen proporcionalmente. Menos deuda = menos intereses a pagar cada año = más margen de maniobra para financiar diferencial de transición de pensiones. Es círculo virtuoso que facilita considerablemente toda continuación de transición.
33.5 — La legitimidad democrática
Milei probó otra cosa: se puede ser elegido sobre este programa. El argumento “es políticamente imposible” ya no se sostiene. Los pueblos, cuando están contra la pared, pueden elegir libertad.
33.6 — Estudio de caso (ejemplo empírico): La experiencia Milei en Argentina (2023-presente)
Javier Milei fue elegido presidente de Argentina en noviembre 2023 con 56% de votos en segunda vuelta [161][162]. Su programa: reducir radicalmente tamaño del Estado, dolarizar economía, suprimir banco central. Tras un año de mandato, primeros resultados permiten evaluación preliminar.
Lo que ha funcionado
Reducción espectacular de inflación. Inflación mensual pasó de 25% (diciembre 2023) a 2-3% fin 2024 [162]. Es resultado más llamativo y más rápido. Disciplina monetaria paga.
Equilibrio presupuestario alcanzado. Por primera vez en décadas, Argentina generó superávit presupuestario primario [161]. Gastos fueron reducidos 30% en términos reales. “Motosierra” funcionó.
Eliminación de ministerios. Número de ministerios pasó de 18 a 9. Miles de puestos de funcionarios fueron suprimidos. Estructura estatal fue aligerada [162].
Comunicación directa eficaz. Milei rodea medios tradicionales hostiles por redes sociales. Explica directamente al pueblo qué hace y por qué. Legitimidad popular permanece fuerte a pesar de austeridad.
Liberalización económica. El “DNU” (decreto de urgencia) de diciembre 2023 liberalizó porciones enteras de economía: alquileres, comercio, trabajo [161]. Regulaciones acumuladas desde décadas fueron suprimidas de un plumazo.
Lo que plantea problemas
Recesión brutal. PIB cayó 5% en 2024 [163]. Desempleo aumentó. Pobreza subió temporalmente a 53%. Coste social es real.
Ausencia de red estructurada. Contrariamente a lo preconizado por este manifiesto, no había colectividades autónomas listas para absorber despedidos del sector público. Ajuste fue más doloroso de lo debido.
Dolarización no realizada. Promesa estrella de suprimir peso y banco central no fue cumplida [163]. “Currency board” (caja de emisión) sigue siendo objetivo, no realidad. Competencia monetaria es parcial.
Dependencia del FMI. Argentina sigue dependiente de préstamos del FMI para estabilizar situación. Autonomía financiera no está aún adquirida.
Fragilidad institucional. Milei gobierna por decretos, a falta de mayoría parlamentaria. Sus reformas pueden anularse por sucesor. Sin blindaje constitucional.
Lo que conservamos del modelo Milei
- Prueba de que programa radical puede ser electo democráticamente
- Velocidad de ejecución: cortar inmediatamente en lugar de progresivamente
- Comunicación directa con pueblo para mantener legitimidad
- Resultado sobre inflación: disciplina monetaria funciona
Lo que mejoramos
- Red previa: nuestro sistema exige establecimiento de colectividades autónomas ANTES de cortes masivos
- Blindaje constitucional: reformas inscritas en constitución protegida a 4/5, no en decretos revocables
- Competencia monetaria en lugar de dolarización: conservar moneda nacional disciplinada por mercado
- Transición planificada: nuestro sistema prevé secuencia (red → cortes → liberalización), no big bang
Lo que no adoptamos
- La ausencia de red previa: brutalidad sin protección es cruel
- La gobernanza por decretos: nuestro sistema pasa por refundación constitucional legítima
- La dependencia exterior: nuestro sistema debe ser autosuficiente
- El abandono de moneda nacional: preferimos competencia a dolarización pura