VIII — El flat tax
Chapitre VIII
EL FLAT TAX
El sistema fiscal del Libertarianismo Libertario descansa en un principio simple: un impuesto único, visible, sobre el enriquecimiento real. Sin laberinto fiscal, sin nichos, sin impuestos ocultos.
8.1 — El impuesto único sobre la renta
Un impuesto único sobre la renta, al mismo tipo para todos. Sin tramos, sin excepciones, sin nichos. Cada euro ganado se grava de la misma manera.
La deducción fija. Antes de aplicar el tipo único, una deducción fija se resta de la renta bruta. Esta deducción — fijada inicialmente en 500€ al mes — se aplica a todos, sea cual sea el nivel de renta. No es una exención de las rentas bajas: es una deducción universal que hace el flat tax efectivamente progresivo sin introducir tramos ni complejidad.
Ejemplo con un tipo del 25% y una deducción de 500€:
- Renta de 2000€ → gravada sobre 1500€ → impuesto de 375€ (18,75% efectivo)
- Renta de 5000€ → gravada sobre 4500€ → impuesto de 1125€ (22,5% efectivo)
- Renta de 10000€ → gravada sobre 9500€ → impuesto de 2375€ (23,75% efectivo)
Todo el mundo paga, pero la deducción representa una parte mayor de las rentas pequeñas. El sistema sigue siendo simple — un solo tipo — teniendo en cuenta la capacidad contributiva real.
La indexación incorruptible. La deducción debe evolucionar con el coste de vida. Pero ¿quién calcula esta evolución? Para impedir cualquier manipulación política, la deducción está indexada a un índice de precios incorruptible (PPD — Pseudo-Cesta Dinámica), calculado automáticamente a partir de datos transaccionales anonimizados. El mecanismo completo se describe en el Apéndice E.
El flat tax se aplica a la renta NETA (después de la deducción). Salarios, dividendos, plusvalías realizadas, intereses, alquileres — todas las rentas se gravan, pero después de deducir las cargas reales. Para las rentas de alquiler: alquiler bruto − cargas − obras − intereses de préstamo = renta imponible. Se grava el enriquecimiento real, no el flujo bruto. Gravar el bruto sería confiscatorio y castigaría la inversión. Este principio está constitucionalizado — la definición de la renta neta solo puede modificarse con 4/5 de cada cámara.
El efecto: todo el mundo contribuye, por tanto todo el mundo tiene voz en el voto censitario. El pobre paga poco, pero paga — y vota. El rico paga mucho, y su peso refleja su contribución. El vínculo entre contribución y representación se vuelve transparente.
8.2 — Lo que se grava
- Los salarios (netos de cotizaciones sociales, que se convierten en seguros privados)
- Los dividendos (netos del impuesto ya pagado por la sociedad, si aplica)
- Las plusvalías realizadas (en el momento de la venta, no sobre el papel)
- Los intereses (sobre ahorro, obligaciones, préstamos)
- Los alquileres (netos de cargas, obras, intereses de préstamo)
- Las rentas de actividad independiente (netas de cargas profesionales)
8.3 — Lo que NO se grava
- El patrimonio como stock. Poseer una casa, acciones, oro, no genera impuesto. Solo el flujo (renta, plusvalía realizada) se grava.
- Las sucesiones. Las rentas que han constituido el patrimonio ya fueron gravadas en su creación. Los derechos de sucesión fuerzan a menudo la liquidación — empresa familiar, granja, casa — y constituyen una doble imposición confiscatoria. El patrimonio se transmite libremente.
- Las donaciones. Misma lógica que las sucesiones.
- Las plusvalías latentes. Mientras no se venda, no se paga. La tributación sobre el papel forzaría a vender para pagar el impuesto — es una expoliación disfrazada.
- Las transferencias de activos. Comprar una casa es intercambiar dinero por un bien inmobiliario — una transferencia de activos, no un enriquecimiento. Los “gastos de notario” actuales son en realidad derechos de transmisión, un impuesto disfrazado sobre esta transferencia. Son abolidos. Solo quedan los honorarios del notario por su trabajo real (redacción, verificación, registro). Efecto: la movilidad se fluidifica. Se puede mudar por un empleo, adaptar la vivienda a la familia, irse al campo para la jubilación — sin perder decenas de miles de euros en impuestos.
- El carburante. Los impuestos sobre el carburante son regresivos e hipócritas: el rico paga sin rechistar y contamina cuanto quiere, el pobre es estrangulado para ir a trabajar. Resultado: no menos contaminación, solo más desigualdades. Si se quiere reducir la contaminación, se regula: normas de emisión, prohibición de ciertos vehículos, zonas de bajas emisiones. La regla se aplica a todos igualmente. Sin derecho a contaminar para quienes pueden pagar. Un comportamiento nocivo, se prohíbe o se regula — no se comercializa.
8.4 — El IVA y todos los impuestos indirectos son abolidos
El flat tax reemplaza todos los impuestos indirectos:
- IVA (≈20% sobre cada compra)
- Impuestos especiales sobre la energía (electricidad, gas, gasóleo)
- Impuestos sobre los carburantes (TICPE y equivalentes)
- Derechos de transmisión (“gastos de notario”)
- Impuestos sobre bienes inmuebles (sobre la propiedad como stock)
- Impuestos sobre seguros, comunicaciones, etc.
Estos impuestos son invisibles, complejos, y sobre todo regresivos: pesan proporcionalmente más sobre las rentas pequeñas. Un hogar modesto dedica el 100% de sus rentas al consumo y paga por tanto el 20% de IVA sobre todo. Un hogar acomodado ahorra una parte de sus rentas y “escapa” así parcialmente al IVA.
La abolición de estos impuestos beneficia por tanto masivamente a las rentas bajas. Una ganancia del 20% sobre todas las compras, más la desaparición de los impuestos sobre la energía (calefacción, electricidad, gasolina para ir a trabajar) representa un aumento sustancial del poder adquisitivo — muy superior a lo que las simulaciones de transición miden, ya que solo contabilizan el efecto del diferencial fiscal, no el efecto de la abolición de los impuestos indirectos.
Con el flat tax, el ciudadano ve exactamente lo que paga al Estado. Sin impuesto oculto en cada compra. Sin complejidad para las empresas. Sin distorsión entre consumo y ahorro.
8.5 — El razonamiento en poder adquisitivo real
Un cambio de marco fiscal cambia la métrica pertinente. Comparar montos nominales entre dos sistemas fiscales diferentes es engañoso.
Por qué las comparaciones nominales son engañosas
En un sistema con IVA al 20%, una renta de 1.500€ permite comprar por 1.250€ de bienes y servicios (el resto va en IVA). En un sistema sin impuestos indirectos, el mismo poder adquisitivo real solo necesita 1.250€ de renta nominal.
Este desfase se aplica a todos los flujos de rentas:
- Los salarios. Un salario nominalmente más bajo en el nuevo sistema puede ofrecer un poder adquisitivo equivalente o superior.
- Las pensiones. Una pensión de 1.200€ sin impuestos indirectos puede valer tanto como una pensión de 1.500€ en el antiguo sistema.
- Las rentas del capital. Dividendos, alquileres, intereses — todos se ven afectados de la misma manera.
El principio metodológico
El modelo presentado en este manifiesto razona en poder adquisitivo neto y en flujos reales, no en montos brutos heredados de un marco fiscal diferente.
Este enfoque:
- evita los falsos debates sobre “bajadas de rentas” que no lo son;
- permite una evaluación honesta de la situación de cada categoría de ciudadanos;
- hace las comparaciones internacionales más pertinentes.
Consecuencia sobre la financiación de las transiciones
Esta neutralidad de poder adquisitivo tiene una implicación mayor para toda transición desde el antiguo sistema:
- El flujo real necesario se reduce. Si un euro en el nuevo sistema vale 1,20€ en el antiguo (gracias a la abolición de los impuestos indirectos), la necesidad de financiación nominal disminuye — sin pérdida de poder adquisitivo para el beneficiario.
- El esfuerzo de transición se alivia. Menos flujo nominal que verter significa un esfuerzo menor para los contribuyentes.
- Los derechos económicos efectivos se respetan íntegramente. No es una “reducción” — es una adaptación al nuevo marco fiscal.
Esta lógica se aplica universalmente: pensiones, prestaciones, contratos en curso. Es una palanca estructural de reducción del coste de las transiciones, sin sacrificio para los beneficiarios.
Aplicación a la transición de pensiones. El Apéndice E aplica este principio a la financiación de las pensiones heredadas del antiguo sistema de reparto. El diferencial temporal a financiar se alivia por esta neutralidad de poder adquisitivo.
8.6 — El efecto sobre la competitividad de las empresas
La reforma no concierne solo a los particulares. Las empresas se benefician de un doble efecto virtuoso.
Reducción de las cargas patronales. En el sistema actual, las cotizaciones patronales representan aproximadamente el 25-30% del salario bruto además. Estas cargas encarecen el coste del trabajo y penalizan el empleo — sobre todo para los salarios bajos donde la carga relativa es máxima. En el nuevo sistema, los seguros sociales (salud, desempleo, pensión, educación) se convierten en seguros privados pagados por el trabajador sobre su salario neto. Las cargas patronales desaparecen. El empleador solo paga el salario bruto.
Efecto inmediato sobre la competitividad. Esta reducción del coste del trabajo hace a las empresas más competitivas — tanto en el mercado interior como para la exportación. Los productos fabricados localmente se vuelven más baratos. Las empresas pueden invertir, contratar, o bajar sus precios.
Relanzamiento del mercado interior. Paralelamente, los hogares — sobre todo las rentas bajas — ven su poder adquisitivo aumentar sustancialmente (+142€/mes para un salario de 2000€ desde el primer día). Ahora bien, los hogares modestos consumen la casi totalidad de sus rentas. Esta demanda suplementaria beneficia directamente a las empresas locales: comercios, servicios, artesanía. El crecimiento del mercado interior alimenta el crecimiento de las empresas que lo alimentan — un círculo virtuoso.
Doble beneficio para las exportaciones. Las empresas exportadoras ganan en ambos frentes: costes de producción reducidos (menos cargas patronales) y demanda interior reforzada (que permite economías de escala). Se vuelven más competitivas frente a la competencia extranjera.
El impuesto de sociedades: mismo tipo, misma deducción. El flat tax se aplica a las empresas exactamente como a los particulares: mismo tipo único sobre el beneficio neto, misma deducción fija. Una microempresa con 1000€ de beneficio mensual se beneficia de la deducción como un asalariado modesto. Una gran empresa con millones de beneficios paga al tipo casi nominal. La fórmula es idéntica para todos — solo el resultado difiere.
Esta uniformidad tiene una ventaja macroeconómica mayor: el sistema se vuelve indiferente a la distribución de las rentas. Que el PIB esté repartido entre muchas rentas pequeñas o pocas rentas grandes, el total de recaudación fiscal sigue siendo previsible: es (PIB − suma de las deducciones) × tipo. Las simulaciones no necesitan modelizar la distribución — funcionan directamente sobre los agregados.
Deducción y reembolso de deudas. La deducción fija solo se aplica al flat tax — es decir al presupuesto corriente del Estado. El tipo diferencial, que reembolsa las deudas (deuda de transición, deuda nominal de pensiones, deuda pública heredada), se calcula sobre la renta bruta, sin deducción. Consecuencia para las simulaciones: a nivel macroeconómico, la deducción no tiene ningún impacto sobre los cálculos de reembolso de deudas. Solo el diferencial cuenta, y se aplica uniformemente. La deducción ya está integrada en la calibración del presupuesto corriente del Estado desde el principio.
Anti-abuso natural. ¿Se pueden multiplicar las sociedades para multiplicar las deducciones? En teoría sí, pero no es rentable. La economía fiscal por sociedad suplementaria es débil: deducción × tipo. Con una deducción de 500€/mes y un tipo del 20%, cada sociedad ficticia solo ahorra 100€/mes — mucho menos que los costes administrativos (contabilidad, declaraciones, gastos de gestión). El sistema se protege naturalmente: la deducción modesta y el tipo bajo hacen la optimización por multiplicación de entidades no rentable.
8.7 — Las viviendas vacantes: incentivo, no tributación del patrimonio
El patrimonio como stock no se grava — sería contrario a los principios del sistema. Excepción: las viviendas vacantes más allá de una duración definida deben ponerse en circulación.
No es un impuesto sobre el patrimonio. Es un incentivo para generar el flujo (alquiler) que será gravado normalmente. Como máximo, se paga como si se alquilara — nunca más. Más vale alquilar realmente, elegir al inquilino, y quedarse con el alquiler neto.
El mecanismo comprende un período de gracia, luego un impuesto progresivo sobre el valor locativo estimado, hasta un techo alineado con el tipo del flat tax. Las obras suspenden el plazo. El alquiler efectivo reinicia el contador. El detalle del mecanismo (fases, escalones, reglas anti-yoyó) se presenta en el Apéndice H.
Lo que está constitucionalizado: El principio (incentivo progresivo, techo alineado con el flat tax, anti-yoyó). Los cursores exactos dependen del calibraje legislativo local.
8.8 — La modificación del tipo
El tipo del flat tax no está inscrito en la constitución, pero su modificación requiere una mayoría cualificada:
- Aumento: 2/3 del Parlamento (censitario). Quienes pagan más tienen más peso, y deben consentir masivamente
- Disminución: 2/3 del Senado (igualitario). Todo ciudadano puede defender su propiedad
¿Por qué esta asimetría? El Senado protege los derechos fundamentales. La propiedad es uno de ellos. Bajar el impuesto es proteger la propiedad — por tanto es el Senado (igualitario) quien decide. Subir el impuesto es tomar la propiedad — por tanto quienes se les toma deben consentir masivamente (Parlamento censitario).
No es un truco técnico. Es la consecuencia directa del principio fundador: la propiedad es un derecho a defender, no una concesión del Estado.
Este mecanismo asimétrico crea un sesgo virtuoso: subir el impuesto es difícil, bajarlo es más fácil. El sistema se inclina naturalmente hacia menos cargas.
8.9 — La concertación fiscal en caso de desacuerdo
Puede ocurrir que el Senado vote una bajada y el Parlamento una subida. No es absurdo: en un sistema sin redistribución masiva, los menos ricos podrían querer pagar menos impuestos, mientras que los más ricos podrían estimar que un Estado soberano bien financiado (policía, justicia, diplomacia) es bueno para la economía y sus inversiones.
En caso de desacuerdo, se convoca una comisión mixta paritaria:
- Composición: número igual de senadores y de parlamentarios, designados por cada cámara
- Regla de voto: cada miembro tiene un voto (sin ponderación censitaria en la comisión). Mayoría simple para adoptar un compromiso
- Plazo: se fija un plazo para encontrar un acuerdo, prorrogable una vez por voto de ambas cámaras
- Si se encuentra un acuerdo: el tipo de compromiso se somete a ambas cámaras para ratificación por mayoría simple (ya no se necesitan los 2/3, el compromiso ya ha sido negociado)
- Si no se encuentra acuerdo: se aplica el statu quo. El tipo permanece sin cambiar. Un nuevo intento es posible en la legislatura siguiente, que puede ser provocada por revocación.
Este mecanismo fuerza el diálogo entre las dos legitimidades. Nadie gana automáticamente. El statu quo protege contra los cambios no consensuales.
8.10 — Estudio de caso (ejemplo empírico): Los flat taxes bálticos (1994-presente)
Estonia fue el primer país europeo en adoptar un flat tax en 1994, seguida de Lituania (1994) y Letonia (1995) [77][78]. Estos tres países ofrecen 30 años de perspectiva sobre un impuesto de tipo único — un precedente empírico valioso [76], aunque el contexto post-soviético limita la transferibilidad directa.
Lo que ha funcionado
Simplicidad administrativa. El sistema estonio cabe en una página. Las declaraciones fiscales toman unos minutos en línea [77]. La complejidad ha desaparecido. Los costes de cumplimiento se han desplomado.
Fuerte crecimiento económico. Los países bálticos han conocido un crecimiento medio del 5-7% anual en los años 2000 [78]. El flat tax ha contribuido a atraer inversiones y a formalizar la economía sumergida.
Reducción de la evasión fiscal. Cuando el impuesto es simple y moderado, el incentivo para hacer trampas disminuye. Estonia ha visto aumentar su recaudación fiscal a pesar de un tipo más bajo [77].
Neutralidad económica. Sin distorsión entre fuentes de rentas. El capital y el trabajo se gravan al mismo tipo. Las decisiones económicas ya no están dictadas por la optimización fiscal.
Estabilidad política. El sistema ha sobrevivido a múltiples alternancias políticas. Incluso los partidos de izquierda no han abolido el flat tax — prueba de su aceptación popular.
Lo que plantea problemas
Progresividad abandonada. Los países bálticos han acabado reintroduciendo elementos de progresividad [79]. Lituania adoptó un segundo tipo en 2019. Letonia siguió. Estonia resiste pero ha introducido un umbral de exención.
Recaudación insuficiente. Los tipos iniciales (24-26%) no bastaban para financiar servicios públicos de calidad europea. La presión para aumentar la recaudación ha llevado a ajustes [79].
Desigualdades percibidas. El multimillonario y el obrero pagan el mismo porcentaje. Políticamente, es difícil de defender frente a discursos igualitaristas.
Dependencia del contexto. El flat tax fue adoptado después del colapso soviético, en un contexto de tabla rasa. Importar este modelo en un país con un sistema fiscal establecido es más complejo.
Sin blindaje constitucional. Los tipos han sido modificados varias veces por simple ley. La estabilidad no está garantizada.
Lo que conservamos del modelo báltico
- La simplicidad radical: un tipo, sin nichos, sin tramos
- La neutralidad económica: capital y trabajo tratados igualmente
- El efecto sobre la economía sumergida: un impuesto simple reduce la evasión
- La prueba de viabilidad: 30 años de funcionamiento real
Lo que mejoramos
- Blindaje constitucional: el principio del flat tax está inscrito en la constitución. Sin retorno a la progresividad sin mayoría de 4/5
- Asimetría protectora: subir el tipo es más difícil que bajarlo
- Techo de las cargas: el tipo único se inscribe en un techo global constitucional
- Deducción fija universal: en lugar de un umbral de exención (que crea una clase de no contribuyentes), una deducción idéntica para todos preserva el vínculo ciudadano-contribución haciendo el sistema efectivamente progresivo
Lo que no retomamos
- La modificación fácil del tipo: nuestro sistema blinda el principio, no el tipo exacto, pero protege contra las subidas
- La ausencia de techo global: los países bálticos no tienen techo constitucional de las cargas
- El umbral de exención puro: nuestra deducción fija es diferente — todo el mundo la recibe, incluso las rentas altas. No crea “no contribuyentes”
8.11 — Estudio de caso (ejemplo empírico) nº2: Hong Kong (1947-presente)
Hong Kong ha mantenido un flat tax sobre la renta de las personas físicas desde 1947 [163]. Con un tipo máximo del 15% (y a menudo menos gracias a las deducciones), es uno de los sistemas fiscales más simples y más bajos del mundo entre las economías desarrolladas.
Lo que ha funcionado
Crecimiento económico excepcional. Hong Kong ha pasado de un puerto colonial pobre a una de las economías más ricas del mundo [163]. El PIB per cápita supera al de la mayoría de los países europeos.
Estabilidad fiscal. El tipo máximo del 15% nunca ha sido aumentado en 75 años. Esta previsibilidad ha atraído inversiones y talentos.
Simplicidad radical. La declaración fiscal cabe en unas páginas. Los costes de cumplimiento son mínimos.
Recaudación suficiente. A pesar de tipos bajos, Hong Kong siempre ha generado superávits presupuestarios masivos, acumulando reservas de 500 mil millones USD [163].
Sin IVA. Hong Kong nunca ha introducido IVA, contrariamente a las recomendaciones del FMI. La simplicidad se ha preservado.
Lo que plantea problemas
Desigualdades. La ausencia de redistribución fiscal ha contribuido a desigualdades extremas. El coeficiente de Gini de Hong Kong está entre los más altos de las economías desarrolladas.
Vivienda prohibitiva. Los precios inmobiliarios están entre los más altos del mundo. La baja fiscalidad inmobiliaria ha contribuido a la especulación.
Dependencia de los ingresos inmobiliarios. El gobierno obtiene gran parte de sus ingresos de la venta de terrenos, no del impuesto. Este modelo no es reproducible en todas partes.
Ausencia de democracia. Hong Kong nunca ha tenido sufragio universal completo. El sistema fiscal nunca ha sido sometido a la presión electoral — lo que explica en parte su estabilidad.
Fin de la autonomía (2020). La integración a la China continental amenaza el modelo fiscal. El futuro es incierto.
Lo que conservamos del modelo hongkonés
- El flat tax a tipo bajo (15% o menos) como objetivo
- La ausencia de IVA: nuestro sistema abole todos los impuestos indirectos
- La estabilidad fiscal sobre varias décadas
- La simplicidad administrativa
Lo que mejoramos
- Democracia plena: nuestro sistema es democrático, no tecnocrático
- Regulación inmobiliaria: las viviendas vacantes están incentivadas a volver al mercado
- Diversificación de ingresos: sin dependencia de la venta de terrenos
Lo que no retomamos
- La ausencia de democracia: el consentimiento popular es esencial
- La tolerancia de desigualdades extremas: las CA proporcionan una red
- El modelo de ingresos inmobiliarios: no reproducible en otras partes
8.12 — Estudio de caso (ejemplo empírico) nº3: El flat tax ruso (2001-2020)
Rusia adoptó un flat tax del 13% en 2001 [132][133], pasando de un sistema progresivo (hasta 30%) a un tipo único. Es uno de los raros países que han hecho esta transición en un contexto económico difícil.
Lo que ha funcionado
Explosión de la recaudación fiscal. Contrariamente a las predicciones, la recaudación del impuesto sobre la renta aumentó un 25% en términos reales el primer año, luego continuó creciendo [132]. La simplificación ha reducido la evasión.
Formalización de la economía. Millones de rusos que trabajaban en negro declararon sus rentas. El coste del cumplimiento se volvió inferior al riesgo de la evasión [133].
Simplicidad. La declaración se volvió trivial. Los costes administrativos se desplomaron.
Aceptabilidad política. El tipo del 13% era suficientemente bajo para ser aceptado por todos, incluidos los ricos que antes pagaban el 30%.
Lo que plantea problemas
Abandono parcial en 2021. Rusia reintrodujo un segundo tipo del 15% para las rentas superiores a 5 millones de rublos [133]. El retorno de la progresividad muestra que el blindaje era insuficiente.
Contexto autoritario. La reforma fue impuesta por decreto presidencial, no votada democráticamente. La estabilidad descansaba en el poder personal, no en un mecanismo institucional.
Sin techo de las cargas. Otros impuestos (IVA al 20%, cotizaciones sociales) han seguido pesando. El flat tax sobre la renta era solo una parte del sistema.
Economía de renta. Los ingresos petroleros han financiado el Estado, no el impuesto sobre la renta. El modelo no es exportable a economías sin recursos naturales.
Lo que conservamos del modelo ruso
- La prueba de que el flat tax aumenta la recaudación por la formalización
- La aceptabilidad social de un tipo único suficientemente bajo
- La simplicidad que reduce la evasión
Lo que mejoramos
- Blindaje constitucional: nuestro sistema impide el retorno a la progresividad
- Contexto democrático: la reforma debe ser votada, no impuesta
- Abolición de todos los impuestos: no solo el impuesto sobre la renta
Lo que no retomamos
- La ausencia de blindaje: Rusia pudo volver a dos tipos en 2021
- El contexto autoritario: nuestra reforma es democrática
- La dependencia de los recursos naturales: nuestro modelo funciona para todas las economías